20 de diciembre de 2006

Los reyes magos son dos: Santa Claus.


Españoles todos (sí, tú también),

Como cada año por estas fechas tan señaladas me llena de orgullo y satisfacción recordaros que el solsticio de invierno suele caer el día veintiuno de cada mes de diciembre de cada año, no siendo así cuando viene siendo bisiesto.

Suele volar bajo el grajo y así se confirma estos días, si bien el solsticio no es el día en que el sol está más alto sino al revés. ¡Ah! También empieza el invierno a partir de ese día (oficialmente). Esto es válido para todo solsticio de invierno independientemente del hemisferio del globo y del hemisferio cerebral con el que procesemos dicha información. Eso sí, cuando en el hemisferio norte se celebra el solsticio de invierno en el sur se celebra el de verano y viceversa. Si el calor lo asociamos a la energía valga el símil de nuestros más intelectualmente cercanos amigos, los delfines, que duermen con un ojo abierto y un hemisferio cerebral activo, descansando el total de su cerebro en dos tandas, cual partido de fútbol.

"Con la iglesia hemos dado, amigo Sancho", así se reproduce fielmente la frase del ingenioso hidalgo Don Quijote. Si bien él se refería a un edificio destinado a la liturgia (a una iglesia propiamente dicha) el tiempo ha convertido la frase en una especie de tropezón léxico con la Iglesia como institución. Y así es a veces, aunque en menos ocasiones de las que se mienta (del verbo mentar) ya que no está de moda.

Hilando, parece ser que años atrás durante el Solsticio de Invierno e igualmente que la tradición de San Juan, los campesinos, después de una buena cena, caminaban desde sus casas con las teas encendidas hacia la plaza del pueblo para encender una gran hoguera. Acto seguido, se reunían en la iglesia para cantar y celebrar la vigilia del solsticio de invierno con representaciones sacras del nacimiento de Jesús, ayudadas por los más diversos animales que allí se daban cita también. Como era tradición, una de las oraciones debía ser al despuntar el alba y esa era la misión del gallo que llevaban, a modo de despertador. He aquí una de las muchas tradiciones que la iglesia ha profanado, valga la ironía.
Dicho esto, queda inaugurado este pantano (el de la foto, que abastece de agua a un tercio de la población andaluza).

2 comentarios:

Lumen Dei dijo...

El año nuevo empieza en efecto, como sabemos, al salir el sol el veintidós de diceimbre, cuando el día empieza a alargarse.

Otrosí; queda inaugurado este pantano.

(clamores y algarabía)

Duende dijo...

Lumen dijo:
> (clamores y algarabía)

He aquí otro algarabitarra que se suma a la (tardía por mi parte) inauguración del pantano.